Manuel Rocheman


Interview (in Spanish) for the Codigo Jazz Newsletter, December 2005.

Interview by Eduardo De Simone : Rocheman, un francés entre Salgán y Brasil

Francia, cuna de grandes músicos de jazz, ha dado al mundo exquisitos pianistas como Martial Solal, Stephan Oliva o Michel Graillier y más recientemente, Jean Maria Pilc y Jean Marie Machado. Pero entre las camadas relativamente nuevas se destaca un artista con estilo propio tanto para componer como para abordar standards. Es Manuel Rocheman, quien llegará en enero a Punta del Este para el Festival de Lapataia. Allí se presentará con dos grandes con los que viene trabajando desde hace tiempo, George Mraz en contrabajo y Al Foster en baterí! a. Precoz, Rocheman debutó en los clubes de jazz parisinos a los 12 años. En 1980 ya estaba instalado en Nueva York entreverado con figuras como Tommy Flanagan y Jaki Byard. De regreso a Francia tocó a dos pianos con Martial Solal, escribió obras para la Orquesta Nacional de Jazz y, naturalmente, grabó discos, en trío y en piano solo. En una entrevista con Código Jazz, Rocheman habló de su estilo, de sus influencias y de su futuro.

A los diez años esuchaste un disco de Oscar Peterson que, dicen, te cambió la vida. ¿Qué influencia tuvo él en tu estilo?

Efectivamente, el primer disco que escuché de Oscar Peterson, Tracks, en piano solo, fue una revelación para mí. Encontré un gran sentimiento de libertad con sus armonías y su swing.

¿Cuál es el papel de la música brasileña en tu identidad musical?

Me gusta mucho la música brasileña: Toninho Horta, Antonio Carlos Jobim, Elis Regina, Joao Gilberto, Ivan Lins, etc… Es una lástima no haber nacido brasileño, no toco como un brasileño pero pienso que he asimilado muchas de sus influencias musicales en mi modo! de tocar.

¿Qué diferencias de apreciación ves entre las audiencias de Nueva York, donde tocaste, y las europeas respecto del jazz que hacés?

Creo que el público europeo es más sensible al jazz que el público norteamericano. Esto puede parecer extraño sabiendo que el jazz nació en los Estados Unidos, pero así veo las cosas.

Has grabado standards con cierta asiduidad. ¿Cuál es el toque distintivo de tus versiones?

Me gusta remodelar un standard, cambiando la métrica o las secuencias armónicas. Trato de tal modo ofrecer una nueva versión.

¿Qué impacto tiene para vos tocar con una base rítmica consagrada como la de Al Foster y George Mraz?

Al es actualmente uno de los más grandes bateristas, trabajó con Miles Davis dura! nte trece años, es muy estimulante tocar con él. George da lín! eas de b ajo muy enriquecedoras que me permiten desarrollar mis ideas. El ha tocado con los más grandes: Oscar Peterson, Stan Getz, Thad Jones/Mel Lewis Orchestra, entre muchos otros.

Has hecho muchas cosas de Monk. ¿Cómo es tu aproximación a su música?

Monk es un compositor genial. Lo podemos reconocer inmediatamente, es lo que lo hace único. Sus composiciones, que ahora se convirtieron en standards, abren muchas posibilidades para la improvisación. Por eso me atrae especialmente.

¿Por qué titulaste Alone at last a tu último disco? ¿Estabas impaciente por grabar un álbum de piano solo? ¿Te cansó el trío?

No estoy cansado de tocar en trío, simplemente creo que para un pianista es importante tocar en solitario. Esperé a tener una cierta madurez para hacerlo.

¿Cómo ves la actual escena de jazz en Francia?

En Francia hay excelentes músicos y diferentes corrientes de jazz. Las nuev! as generaciones llegan con mucho conocimiento, lo único que les falta es la experiencia.

¿Conocés algo de la música argentina?

No conozco el jazz argentino actual; tengo un disco de Guillermo Klein que me gusta, se llama Los Guachos II y tiene muy buenos músicos. Pero en otro estilo yo puedo hablar de la importancia en el mundo de la escuela argentina de piano clásico fundada por el gran maestro Vincenzo Scaramuzza. Martha Argerich y Daniel Barenboïm, a través de su padre, Enrique Barenboim, recibieron su enseñanza. En el Conservatorio de París tuve la oportunidad de trabajar con un gran pianista argentino, Alberto Neuman, quien fue alumno de Arturo Benedetti Michelangeli. T! ambién en otro estilo admiro a Horacio Salgán. Me gusta además la música de Gustavo Beytelmann, que vive en París y es uno de mis amigos. He tocado algunas de sus obras con el grupo de Patrice Caratini.

¿Cuál es tu próximo proyecto?

Tengo el proyecto de grabar un nuevo disco con George (Mraz) y Al (Foster).